Punto de equilibrio: cuánto necesitas vender para no perder
Conocer tu punto de equilibrio te dice la venta mínima para cubrir todos tus costos. Cómo calcularlo paso a paso con un ejemplo sencillo y cómo usarlo para decidir.
Por Equipo GrowiLabs · · 2 min de lectura

El punto de equilibrio es el nivel de ventas en el que tu negocio no gana ni pierde: los ingresos cubren exactamente los costos. Todo lo que vendas por encima es utilidad; por debajo, pérdida.
Los tres datos que necesitas
- Costos fijos mensuales: los que pagas vendas o no. Arriendo, salarios administrativos, software, servicios.
- Precio de venta por unidad.
- Costo variable por unidad: lo que cuesta producir y entregar cada unidad. Materiales, empaque, comisiones, envío.
La fórmula
Primero calcula el margen de contribución por unidad:
Margen de contribución = Precio de venta − Costo variable por unidad
Luego:
Punto de equilibrio (unidades) = Costos fijos ÷ Margen de contribución
Un ejemplo
Una marca de velas artesanales tiene:
- Costos fijos mensuales: 3.000.000
- Precio por vela: 45.000
- Costo variable por vela: 20.000
Margen de contribución: 45.000 − 20.000 = 25.000
Punto de equilibrio: 3.000.000 ÷ 25.000 = 120 velas al mes
Si vende 120 velas cubre todos sus costos. Desde la vela 121, cada unidad le deja 25.000 de utilidad.
Cómo usarlo para decidir
- ¿Es realista la meta? Si necesitas vender 120 velas y hoy vendes 60, sabes cuánto debes crecer o qué debes ajustar.
- Antes de un gasto fijo nuevo: calcula cuántas unidades adicionales debes vender para cubrirlo.
- Al cambiar precios: un aumento en el margen reduce el número de unidades necesarias.
- Al negociar con proveedores: bajar el costo variable también baja tu punto de equilibrio.
Si vendes varios productos
Calcula un margen de contribución promedio ponderado según cuánto vendes de cada uno, o haz el cálculo en ventas totales usando el porcentaje de margen. Tu contador puede ayudarte a construir una hoja que lo actualice cada mes.
En resumen
El punto de equilibrio convierte tus costos en una meta de ventas concreta. Revísalo cada vez que cambien tus precios o tus costos fijos.