Producto mínimo viable: qué es, qué no es y cómo construir el tuyo
El producto mínimo viable no es una versión mal hecha de tu idea: es la forma más barata de aprender si alguien la quiere. Te explicamos cómo definirlo y qué medir.
Por Equipo GrowiLabs · · 2 min de lectura

El producto mínimo viable (PMV) es la versión más sencilla de tu solución que te permite aprender algo importante de clientes reales. La palabra clave no es «mínimo», es aprender.
Lo que no es un producto mínimo viable
- No es un producto a medias. Lo que entregas tiene que resolver el problema, aunque sea de forma manual o limitada.
- No es un prototipo que nadie usa. Si solo lo ve tu equipo, no estás aprendiendo del mercado.
- No es la versión 1.0 con todas las funciones. Si tardaste un año en lanzarlo, dejó de ser mínimo.
Empieza por la pregunta, no por el producto
Antes de decidir qué construir, escribe cuál es la duda más riesgosa de tu negocio. Por ejemplo:
- ¿Las personas pagarían por esto?
- ¿Lo usarían con la frecuencia que imagino?
- ¿Puedo conseguir clientes a un costo razonable?
Tu PMV es el experimento más barato que responde esa pregunta.
Tipos de PMV que no requieren programar
- Página de aterrizaje. Describe la solución, muestra un precio y mide cuántas personas dejan sus datos o intentan comprar.
- Conserje o servicio manual. Entregas el resultado a mano a los primeros clientes. Aprendes exactamente qué valoran antes de automatizar.
- Mago de Oz. El cliente ve un servicio que parece automático, pero detrás hay personas operándolo.
- Preventa. Vendes antes de producir. Si nadie compra con descuento anticipado, es una señal difícil de ignorar.
Qué medir
Define antes de lanzar qué resultado te haría seguir, cambiar o parar. Algunas métricas útiles:
- Porcentaje de visitantes que dejan sus datos o compran.
- Cuántos clientes vuelven a usarlo sin que se lo recuerdes.
- Qué piden que no ofreces (y qué ofreces que nadie usa).
Escribe tu criterio de éxito antes de ver los resultados. Después es muy fácil convencerse de que cualquier número es bueno.
El siguiente paso
Con lo aprendido decides: seguir mejorando, cambiar de enfoque o descartar la idea. Las tres son buenas noticias si llegaste a ellas rápido y gastando poco. Lo costoso es descubrirlo después de invertir todo.